Lunes de Aguas: tradición y seguridad

El Lunes de Aguas ‘de la era covid’ se podrá celebrar, aunque sea con restricciones, lo que permitirá quitar la espinita del pasado año, en pleno confinamiento como consecuencia de la declaración del estado de alarma fruto del inicio de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, este Lunes de Aguas de 2021 estará marcado por las restricciones impuestas por la Junta de Castilla y León para tratar de contener la expansión del virus sobre todo tras una semana de continuo incremento de casos.

 

RECORDAMOS: 

La mascarilla es obligatoria. Sigue siendo un elemento de protección indispensable frente a la covid. Solo en el momento de la ingesta, tanto de comida como de bebida se podrá retirar la mascarilla.

Reuniones en viviendas. El número máximo de personas autorizadas en una vivienda es de cuatro personas, sean o no convivientes, según la última modificación llevada a cabo por la Junta de Castilla y León el pasado 9 de abril. 

Reuniones en espacios públicos. Al igual que en espacios privados, según el decreto de 15 de enero, al que hay que remontarse, “la permanencia de grupos de personas en espacios de uso público, tanto cerrados como al aire libre, -es decir parques como en los que se celebra el Lunes de Aguas-, queda condicionada a que no se supere el número máximo de cuatro personas”.

Seis personas en terrazas. Si opta por celebrar el Lunes de Aguas tomando algo en terrazas de establecimientos de hostelería, puede haber seis personas, sean o no convivientes.

¿Puedo ir a otra provincia? Sí. La limitación del perimetraje está circunscrita a la Comunidad de Castilla y León, por lo que si opta por desplazarse a otra provincia, podrá hacerlo sin problema alguno.

A las diez de la noche, en casa. Lo que no cambia, de ninguna forma es que si sale al campo a celebrar el Lunes de Aguas, sepa que a las diez de la noche deberá estar de regreso en casa. 

Es posible que no sepas por qué tiene lugar esta celebración cada año en la provincia y en qué momento tiene su origen. La historia resulta bastante curiosa.  Una historia de privación y desenfreno, de obediencia piadosa y derroche lujurioso que hoy se ha convertido en una de las fiestas únicas y exclusivas de Salamanca y, por ello, de las más importantes. Una verdadera seña de identidad.

 

En la actualidad durante esta celebración, además de las tradicionales comidas en el campo o en el río, el ayuntamiento de Salamanca también organiza actividades lúdicas para todas las edades para amenizar los principales parques de la ciudad. Además, en los últimos años se ha arreglado la ribera del río desde los puentes hasta la periferia, con lo cual hay multitud de lugares para poder comer, siendo especialmente destacable el que se encuentra al lado del Puente Romano, donde van la mayoría de los jóvenes.

Y aunque los excesos de esta tradición se han ido perdiendo, la costumbre de ir con los amigos y la familia al campo o al río para degustar el hornazo continúa muy viva hoy en día. Hornazo que aunque hoy se comercializa en muchas tiendas de forma industrial todavía sigue siendo elaborado por las mujeres en casa, sobre todo en el medio rural. Hoy los salmantinos seguimos celebrando con el mismo entusiasmo, debiendo admitir que hace siglos, todos fueron tunantes por un día, junto al río.

 

 

 

FUENTE: https://blog.hotelregio.com/

Este sitio utiliza cookies técnicas y de rendimiento. Para acceder a la información detallada sobre nuestras cookies, puede consultar nuestra Política de Cookies. Política de Cookies